Una vivienda en Marbella diseñada para disfrutar de la luz y el paisaje, donde los materiales naturales y el mobiliario de Alexandra dan forma a cada espacio.
Alcores del Golf: una forma de vivir Marbella
Junto a Los Naranjos Golf Club, en Nueva Andalucía, esta vivienda dúplex aprovecha una de las grandes virtudes de Marbella: llevar buena parte de la vida hacia el exterior. La orientación, las grandes aperturas y la conexión directa con el jardín hacen que la luz y el paisaje estén presentes durante todo el día. El interiorismo parte de ahí, utilizando una paleta clara y tranquila, madera, piel y tejidos naturales para conseguir una casa luminosa y contemporánea, pero también cómoda y fácil de habitar.

Una colaboración con Xquisit Homes
Detrás del proyecto está Xquisit Homes, firma especializada en el desarrollo de propiedades de alta gama en Marbella y fundada por Beny Nadel y Pascal Ergo. Su manera de entender cada vivienda parte de una visión global, en la que arquitectura, materiales, tecnología e interiorismo se trabajan desde el principio para conseguir un resultado coherente. Alexandra se incorpora a este proyecto desde el mobiliario, con piezas que funcionan con la arquitectura y, al mismo tiempo, dan personalidad a la casa.

Un espacio abierto pensado para vivir
La zona de día reúne salón, comedor y cocina en un mismo espacio, aprovechando al máximo la amplitud y la luz natural. El sofá Capri ayuda a definir la zona de estar sin cerrarla, mientras la mesa de comedor Decorte marca el espacio para comer junto a la cocina. Es una distribución que tiene sentido para una casa en Marbella: cocinar mientras otros descansan, alargar una comida o recibir amigos.

La calidez de la madera como hilo conductor
Aquí la madera no aparece como un acabado puntual, sino como un recurso para dar continuidad al interior. El fresno de las mesas centro Capri vuelve a aparecer en la mesa de comedor Decorte y en las estanterías a medida de la zona de televisión, creando una relación visual entre mobiliario y arquitectura. En las estanterías, el tono más oscuro aporta profundidad y hace destacar los objetos que las ocupan; mientras que en las mesas, las vetas del fresno quedan más expuestas y aportan una textura natural. Sobre la base clara del proyecto, esta madera consigue algo esencial: introducir calidez sin perder la luminosidad.

Confort para descansar, con un plus de diseño
El salón está pensado para utilizarse, no solo para verse bien. El volumen del sofá Capri genera una zona amplia y cómoda, mientras los sillones Ischia añaden asientos individuales y una personalidad diferente. Su respaldo de cuero es especialmente importante dentro de la composición: aporta un tono cálido que conecta con la madera y rompe la continuidad de los tapizados claros. Es un contraste sencillo, pero suficiente para dar profundidad al conjunto sin recurrir a una paleta de colores más amplia.

Luz natural y lámparas: dos formas de iluminar el espacio
La luz que entra desde el jardín es probablemente el elemento que más transforma esta estancia a lo largo del día. Por eso, la iluminación decorativa no intenta sustituirla, sino acompañarla. Las lámparas suspendidas sobre el comedor aportan un elemento escultórico que contrasta con las líneas suaves de la mesa Decorte y las sillas Atlas. Durante el día, la luz natural hace protagonistas a la madera y los tejidos; cuando oscurece las lámparas toman el relevo y aportan una escala más íntima al comedor. La iluminación se convierte así en parte del diseño, no únicamente en una cuestión funcional.

Un dormitorio diseñado alrededor de la calma
En el dormitorio principal, el proyecto cambia ligeramente de ritmo. La paleta se vuelve todavía más contenida y los materiales crean un ambiente envolvente en el que el exterior sigue teniendo un papel importante. El cabecero personalizado es uno de los elementos más interesantes, ocupa la pared principal combinando paneles tapizados con iluminación auxiliar. Frente a él, el mobiliario mantiene el mismo lenguaje de tonos claros y formas suaves, dejando que las vistas y la luz de Marbella tengan espacio para destacar.

Un lugar para trabajar, leer o simplemente parar
El dormitorio incorpora también un pequeño espacio de trabajo integrado de forma natural en la estancia. El escritorio Traveler proporciona una superficie de trabajo y almacenamiento, acompañado por la discreta silla Club. Al otro lado, el sillón Cobra introduce una silueta más marcada y convierte el rincón en algo más personal. La combinación permite que el espacio cambie de función según el momento: trabajar por la mañana, leer por la tarde o simplemente sentarse a descansar.

Un vestidor donde el diseño también organiza
En el vestidor, la Isla Traveler ocupa el centro y se convierte en el punto alrededor del cual se organiza el espacio. Su acabado en piel introduce una textura diferente y aporta un toque de sofisticación, mientras permite tener a mano complementos y objetos de uso cotidiano. Su valor está precisamente en combinar ambas funciones: resolver una necesidad práctica y, a la vez, convertirse en una pieza que estructura visualmente el vestidor.

Una casa para vivir el Mediterráneo
La colaboración de Alexandra con Xquisit Homes da lugar así a una casa en la que el diseño está presente, pero donde lo importante sigue siendo lo que ocurre dentro de ella. El resultado no busca recrear una imagen convencional de Marbella, sino interpretar su estilo de vida a través de espacios abiertos, materiales naturales y una relación constante con el exterior.
